Todos los textos son de mi autoría y están debidamente registrados y protegidos por Safe Creative 8b61f1e5-55fb-344c-88df-411cb198c8dd y Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

*Todas las imágenes utilizadas en este sitio son tomadas de internet, por lo que pertenecen a sus respectivos dueños. Si alguien se siente perjudicado le agradezco me lo haga saber para retirar la ó las imágenes de inmediato.


Borremos el Racismo del Lenguaje

viernes, 29 de junio de 2012

ACTUALIZACIONES EN EROS TEXTUAL

Viernes 29 de junio 2012



[...] Cuando comenzó a besarlo también, cualquier pensamiento que no fuera el de seguir abrazándose y degustándose, se borró de sus mentes.
Joe la besaba arrancándole suaves gemidos, respirando con violencia. Su lengua entraba en su boca con ansia y violencia, sus labios la persuadían y le exigían, y ella daba todo de sí, exigía a su vez, seducía.
Las manos de Joe dejaron de apretarla contra sí y comenzaron a vagar por su cintura. Una logró meterse bajo la campera y subir hasta rozar la suave piel de la espalda, mientras que la otra masajeaba y pellizcaba su trasero, deseando que no existiera tanta tela entre lo que realmente deseaba.
Catalina se contentó con apretarse contra Joe, restregándose con suavidad contra la excitación que él ya no podía disimular. Acarició su espalda, deseando tener garras que pudieran quitarle fácilmente la ropa para poderlo tocar como quería hacerlo [...]

"Ocultos. Reincidentes", por Maga DeLin.





Miércole 27 de junio 2012





[...] Se mordió el labio inferior y sonrió, levantó el rostro y cerró los ojos, instintivamente deslizó con voluptuosidad sus manos por sobre sus senos excitados. Volvió a apoyar la frente donde antes y escuchó. Sonrió, podía oír la respiración acelerada de su interlocutor, y sentir sus propios fluidos deslizándose con lentitud por sus muslos. Así, arrodillada como estaba, separó un poco las piernas y una de sus manos voló hasta el borde de la falda amontonada en el piso y se perdió debajo, en la humedad del vello púbico bajo el que se escondía el clítoris inflamado. Sus dedos se deslizaron con facilidad por esa zona lubricada, sensible al mínimo contacto al punto de hacerla gemir muy suavemente [...]


"Confesiones. Disparador.", de Patricia O.





Lunes 25 de junio 2012




[...] Ámber acarició sus bíceps, tensos por la posición, y con sus piernas pudo sentir la piel de su cintura y sus caderas. Estaba lista. Estaba deseosa… Estaba impaciente por hacer a ese hombre suyo. Volvió a besarlo. Asiendo sus manos a su espalda y recorriéndola, sentía los surcos que sus músculos formaban en su piel.

La electricidad que habían sentido antes se convirtió en unas cosquillas que vadeaban su interior completamente. Se veía reflejada en los ojos de ese atractivo hombre y estaba segura que él se veía a sí mismo en los propios... [...]

"Lista para ser tuya", relato de Rivela Guzmán.





Viernes 22 de junio 2012




[...] Joe hubiera querido contenerse un poco más, pero comenzaba a sospechar que hoy no era su día. El calor que despedía el sexo de Catalina apretado contra su estómago, lo estaba desquiciando, y, aunque le hubiera gustado ser más amable y suave, por su mente desfilaban cientos de imágenes de todo cuánto deseaba hacerle… de todo cuanto deseaba que le hiciera… y de no haber existido la ropa entre ellos, sospechó que ya se habría hundido en la caliente suavidad de su cuerpo... [...]

"Ocultos. Primera Vez", un relato de Maga DeLin.







Miércoles 20 de junio 2012




[....] El azar se había confabulado a mi favor cuando de improviso el aparato se detuvo con brusquedad y me tiró sobre él; es ese momento pude sentir su excitación a flor de piel apoyándose en mis nalgas, no pude evitar que mi ropa interior se humedeciera y mis labios emitieran un gemido de placer. De inmediato sentí sus manos rodear mi cintura, no para ayudarme, sino para pegarme más a él y así poder hundir su rostro en mi cuello al tiempo que sus manos comenzaron a deslizarse por sobre mi ropa y se dirigían sin pausa hasta mis pezones erectos y ansiosos. Me apreté contra él, sentí su jadeo mezclándose al mío, levanté mis brazos y así como estaba de espaldas enredé mis manos en sus cabellos sin dejar de mover mis caderas sobre su bulto impetuoso... [...]

"Sin mediar palabras", un relato de Patricia O. (Patokata).


Puedes leer clickeando en los respectivos títulos, o pasa a visitarnos y a leernos aquí:


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu visita y por tus comentarios,hasta pronto!!

"La vida se ríe de las previsiones y pone palabras donde imaginábamos silencios y súbitos regresos cuando pensábamos que no volveríamos a encontrarnos."


José Saramago