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Borremos el Racismo del Lenguaje

viernes, 23 de mayo de 2014

Ya salió Penumbria 19...


He tenido la suerte de colaborar por segunda vez en Penumbria-Revista fantástica para leer en el ocaso.
En esta oportunidad lo hago con mi cuento "De cruces y cuchillos".
Pueden disfrutar de este y otros textos clikeando en la imagen.



http://issuu.com/penumbria/docs/penumbria_____diecinueve#


jueves, 15 de mayo de 2014

Antolología Poética Grito de Mujer 2014


Una vez más tengo el placer de formar parte de la Antología Poética Grito de Mujer, organizada por el colectivo Mujeres Poetas Internacional.
Les comparto la publicación que muy pronto saldrá en papel. Podrán disfrutar de poesías provenientes de distintas partes del mundo. Somos tres las uruguayas que integramos esta antología.





viernes, 18 de abril de 2014

Resurrección


Al tercer día, cuando despertó, lo hizo de a poco.
Abrió los ojos despacio e intentó mirar a su alrededor, pero todo estaba oscuro, apenas un débil rayo de luz se filtraba por un resquicio de la roca que obstruía la entrada. Aguzó el oído; no oyó nada dentro de la cueva, le era imposible oír algún ruido que proviniera del exterior. Con movimientos torpes se llevó una mano al rostro; el sudario resbaló y sintió frío, fue cuando recordó que estaba desnudo. Se incorporó despacio, hasta quedar sentado sobre la loza helada. Si había despertado era porque lo previsto había sucedido. Ahora tenía que esperar, estaba escrito que irían por él
De repente, un sonido: pequeñas rocas que parecían desprenderse del techo de la cueva. Se quedó inmóvil; había pasado por lo peor, ¿qué más daba que todo se empezara a desmoronar justo ahora? Pronto sería liberado y una nueva era comenzaría para la humanidad.
Otra vez ese sonido. Luego algo cayó al piso y una brisa tibia e inexplicable le llegó de alguna parte. Era extraño, había elegido esa cueva precisamente porque era fría y silenciosa, ideal para mantener el cuerpo en buenas condiciones hasta que despertara.
Una vez más esa brisa, pero más cerca.
De repente, un olor fétido le dio de lleno en el rostro y un par de ojos sanguinolentos se abrieron. En ellos vio la indecible maldad. Una luz fosforescente fue encendiéndose poco a poco, dejando ver el contorno de lo que había delante de él.
Con las alas abiertas, el enorme murciélago, alto como un hombre, sonreía dejando ver una hilera de afilados dientes.
El mal nunca descansa, pensó. Estaba a punto de ordenarle que desapareciera en nombre del Padre, cuando el ser movió con rapidez una de sus garras y le seccionó la garganta.
Cuando las mujeres entraron él no estaba.
Había resucitado, tal como se los anunciara el desconocido que las detuvo en el camino, y que dijo ser un ángel enviado a dar la buena nueva.


Este micro forma parte del especial de Semana Santa del blog Vuelo de Cuervos.
Para leer todos los textos pinchar en la imagen.


http://vuelodecuervos.blogspot.com.es/2014/04/especial-semana-santa.html

lunes, 24 de marzo de 2014

Proyecto adict@s a la escritura marzo 2014: El fragmento

Este mes el desafío fue doble ya que una primera instancia cada uno tenía que escribir el fragmento de una historia que luego sería destinada a otro adict@, mediante sorteo, para que escribiera su propia historia, tomando como punto de partido el fragmento ajeno. A mí me tocó el resumen (no llegó a fragmento) de Erzengel, lo que me dio libertad para elegir qué tipo de historia escribir; y a su vez, a ella le tocó mi fragmento.
Esto es lo que surgió. Espero que les guste. Gracias desde ya por tomarse el tiempo de pasar y comentar.



Pasatiempo
 
«Dos amigos que están enamorados de la misma chica y no se animan a confesar sus emociones por temor a pelearse entre sí. Todo comienza con una charla entre ambos en el parque y nada terminará como podría imaginar».
Leí por segunda vez la etiqueta de la carpeta en la que alguien, seguramente un aprendiz de guionista, había enviado su obra para que le diera mi opinión. Llevaba años trabajando como editor y, a decir verdad, lo que más escaseaban eran los trabajos con estilo y calidad. Tan sólo leyendo ese resumen podía decirle que para aspirar a escribir algo decente tendría que esforzarse primero en tratar de escribir una buena sinopsis; algo atractivo que me provocara, que despertara en mí la curiosidad, el deseo de querer continuar para enterarme de más. Pero bueno, cuando alguien me hace exclamar «¡esto si vale la pena!», tan sólo por una breve pero clara sinopsis, entonces sé que cuando comience a leer el manuscrito no voy a arrepentirme jamás. Sé que estaré leyendo al próximo gran escritor que lanzará mi editorial; para ser sinceros, eso no sucede con frecuencia.
Sin embargo, en cierta forma me sentía algo identificado con esas líneas; mi amigo y yo estábamos enfrascados en un proyecto que nos involucraba con una mujer. Todos tenemos nuestros muertos encerrados en el ropero, más allá de nuestro prestigio e imagen pública. Detrás de las caretas escondemos nuestras más oscuras perversiones y miedos.
Volví a tomar la carpeta y decidí darle una ojeada al manuscrito. Fue algo rápido, me basta con ver ciertas secciones de una obra para saber si es viable o no. Esa en particular necesitaba mucha corrección ortotipográfica, lo que no me asombraba teniendo en cuenta la información de la carátula; no obstante, era una inspiración para el próximo vídeo snuff que pensábamos grabar.
Sí, mi pasatiempo son las «supuestamente» inexistentes películas snuff, esas cuyo contenido aberrante y obsceno realmente ocurre durante la filmación, cuyos efectos no son especiales. La gran mayoría de la gente cree que dichas películas son un mito, pero yo, tan distinguida figura, sé mejor que nadie que ellas existen.
En fin, estábamos buscando una idea para no ser repetitivos y este aprendiz nos tiró un salvoconducto.
A la actriz ya la teníamos: una joven japonesa, estudiante de bellas artes y aspirante a actriz, dispuesta a aceptar el papel que fuera. Nosotros, los amigos entrañables, éramos los que pondríamos a la chica en acción frente a las cámaras. Por lo pronto, ya tenía el «parque»» ideal en mente, sólo quedaba fijar la hora y el día.
Sonreí satisfecho, tiré la carpeta sobre el resto de los papeles que desbordaban mi escritorio y tomé el teléfono.

―Hola, Jack, la película sale. Tengo en mis manos un par de líneas que me inspiraron y se me ocurrió algo para que nuestra estudiante se luzca. Cuando le digamos que se trata de una historia de amor aceptará enseguida, no lo dudes... Esperemos que esta aguante un poco más que las otras.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Antología Poética Internacional "Poesía Hembra"

El 8 de marzo, conmemorando el día Internaciona de la Mujer, se lanzó oficialmente la Antología poética Internacional "Poesía Hembra" convocada por el movimiento cultural Diablos Azules.
En la misma participamos dos uruguayas: quien les escribe y mi amiga Eugenia Sánchez (MagaDelin). Ambas tuvimos el placer de compartir espacio con excelentes poetas mujeres de otras latitudes.
Los invito a disfrutar de la poesía, en honor de la mujer guerrera, pinchando en el siguiente banner:


http://antologia.diablos-azules.org/


http://antologia.diablos-azules.org/

martes, 4 de marzo de 2014

¡Novedades!


Les cuento que tuve el honor de que una poesía mía fuera seleccionada para formar parte de la Antología Poesía Hembra en conmemoración al Día Internacional de la Mujer. Tendré el gusto de compartir espacio con mi amiga MagaDelin, quien también fue seleccionada. 
Seremos dos uruguayas entre varias poetas de diferentes países. Pueden ver la lista de seleccionadas pinchando en la imagen.

http://www.diablos-azules.org/2014/03/resultados-de-la-antologia-literaria.html





***



Les cuento que participé en la convocatoria Fantasistas de Hierro XII del sitio Fantasía Austral, donde mi microrrelato El último viaje (lo pueden leer pinchando en el título) salió ganador. El mismo pasará a formar parte del libro Fantasistas de Hierro, junto con los ganadores de los meses anteriores. 
Como premio recibí el e-pub de esta Antología de Cuentos chilenos de Fantasía. 



Puedes conseguirlo a un precio muy accesible aquí.



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Antología de Terror por San Valentin. Idea de Candy Von Bitter del Blog Oda a la Ironía.
Colaboro con un texto de Ciencia ficción: La Mujer Indicada.
Pinchando en la imagen puedes acceder a la Antología.





miércoles, 26 de febrero de 2014

Proyecto Adict@s a la Escritura Febrero 2014: La primera frase


¡Hola a todos!

El proyecto de la comunidad votado para este mes fue La Primera frase. Consiste en tomar como punto de partida la primer frase de un libro para escribir nuestra propia historia. En esta oportunidad copié la del epub que estoy leyendo, una obra de D. H. Lawrence: El amante de Lady Chatterley:


“La nuestra es esencialmente una época trágica, así que nos negamos a tomarla por lo trágico.”

Como muchos ya sabrán, yo no cultivo el género romántico y risueño precisamente. Lo mío es el terror, la ciencia ficción, y lo erótico; aunque es en los dos primeros géneros donde busco perfeccionarme.

Claro que me gustan los retos, por lo que intento escribir de todo, pero si me dan a elegir...

De modo que advierto que no solo me pasé bastante de la extensión, sino que, como sé que hay gente a la que no le gusta el género de terror, en este caso horror sobrenatural, no están obligados a continuar con su lectura.

Igual se agradece la visita. Otra vez será.


Curiosidad Perniciosa

Texto inspirado en La Séptima Narración: La Locura que vino del tiempo (El Necronomicon: La Traducción de Dee- Lin Carter)


Damasco, año 1996 d.C.

La nuestra es esencialmente una época trágica, así que nos negamos a tomarla por lo trágico. Para ello, embotamos nuestros sentidos con drogas que sólo nos consuelan por unos instantes, y nos hacen creer que son el milagro que nos librará de nuestra absurda soledad; o con el consumismo desmedido, que nos lleva a adquirir todas aquellas cosas materiales con que los medios se encargan de atiborrar nuestros ojos.

Yo hace tiempo dejé de buscar ese tipo de satisfacción, y siento una profunda pena por esos pobres incrédulos que pierden el tiempo en llenar sus espacios vacíos, sin saber que ahí afuera hay algo horrendo acechando a cada uno. Yo era como ellos, un negador de todo lo que no podía ver; un iluso que creía ser el centro de muchos centros que existen en el mundo. Pero un día descubrí que no era así.

Un día cambié. Fue el día en que una mala copia de aquél libro llegó hasta mí. Cuando, obnubilado por todas esa maravillas que leía y que pensaba que eran solo una exageración, busqué datos acerca del autor de ese abominable libro. Todos los datos que hallé en internet me decían que se trataba de un personaje ficticio, nacido de la mente del verdadero autor del libro. Sin embargo, esa copia, traducida diez años atrás, corroboraba que el autor era Abdul Alhazred, quien continuaba viviendo en una ciudad de Siria.

Decidido a saber si todo era una broma, me comuniqué primero con la editorial que había impreso esa copia. Allí me dijeron que no sabían nada, que solo mantuvieron correspondencia a través de varias cartas, y que se habían limitado a copiar lo que el autor del libro les había solicitado en sus líneas. Nunca llegaron a tratar con él personalmente. Opté entonces por enviar una carta a la dirección que figuraba en la última hoja del libro, bajo el nombre del supuesto autor de invención; dicho dato estaba en letra muy pequeña, como para que pasara desapercibida al lector descuidado; pero no para mí.

Él demoró en responderme, pensé que nunca lo haría, que era solo una broma de mal gusto por culpa de la que había perdido el tiempo y la morbosa ilusión de encontrar algo nuevo. Incluso llegué a pensar que ya había muerto, o que la correspondencia se había perdido en el largo viaje hacía la tierra lejana donde el hombre vivía. Pero no fue así. Un día me llegó una corta misiva, en un sobre sucio debido a la manipulación a la que estuvo sometido en las distintas aduanas por las que pasó hasta llegar a mí. «Venga, sálveme. Cuidado, si sigue adentrándose en lo innombrable, no miré más allá de los espacios angulados», esas eran sus únicas palabras. Ni una fecha, ni un saludo, ni una nota de despedida. Nada más, aparte de esas enigmáticas palabras.

Alhazred era un hechicero, un hombre que me inspiró miedo desde el primer momento, pero que con su misteriosa forma de proceder me atraía de forma irremediable a la ruina.

En pocos días, movido por mi ambición de explorar en lo desconocido, de indagar sobre lo que no debía, organicé el viaje, provisto de todo lo necesario, sin olvidar la copia que causó todo lo que vendría después. Sin sospechar lo que se avecinaba, llegué a Damasco. Abdul Alhazred me esperaba con una expresión en el rostro que hizo que me arrepintiera de estar allí.

Día 1

Alhazred resultó ser un hombre menudo, de piel muy morena, curtido por el sol, y de barba abundante y gris. Vestía túnica y llevaba un turbante negro en la cabeza. Apenas me dirigió la palabra cuando me presenté, y de inmediato me hizo una seña para que lo siguiera. Por los bártulos y las provisiones que tenía preparadas dentro de la humilde morada, estaba listo para salir de viaje. No tuve tiempo de descansar, de inmediato nos pusimos en camino hacía algún lugar que solo ese hombre conocía.


Día 3

Llevamos tres días cruzando el desierto. Cuando le pregunto a dónde me lleva gesticula con las manos y habla un idioma que no entiendo. Cada vez estoy más convencido de que fue una locura hacer este viaje. De no ser por el mapa que llevo encima, nunca hubiera adivinado que vamos camino al Valle de las Tumbas.


Día 4

Hoy pasamos por una ciudad antigua, enterrada en la arena. Alhazred quiso indagar y me convenció. Logramos encontrar un recoveco por el cual nos colamos y bajamos a unos pasillos subterráneos. El olor allí era pestilente y el aire frío me erizó la piel. El lugar estaba construido enteramente de piedra, la arquitectura revelaba aberturas angostas y de una altura que sobrepasaba a la media de un ser humano normal. Cuando nos introdujimos en una de las cámaras subterráneas, descubrí en el suelo una loza que por sus dimensiones parecía ser una especie de tapa; había una serie de signos y dibujos incomprensibles tallados en la piedra. Estaba estudiándola con curiosidad cuando al hechicero le entró una prisa inexplicable por salir de allí. Me agarró del brazo y me arrastró hacía afuera. Cuando nos habíamos alejado lo suficiente, miré hacía atrás y vi esa misteriosa y extraña ciudad emerger de la arena. Alhazred miraba con temor, diría que con pánico. Sin saber por qué, me estremecí de los pies a la cabeza.


Día 5

Al fin llegamos. El Valle de las Tumbas es un santuario de fosas, excavadas en la misma roca, las que fueron saqueadas hace tiempo. Nos instalamos en una desde la que se puede ver todo el Valle. Mientras yo contemplo el paisaje desolador, Alhazred se ocupa de dejar habitable la nueva morada. El silencio en ese Valle es aterrador, algo que nunca he experimentado. Por momentos, puedo ver que hay tramos donde la luz del sol parece opacarse, como si una nube se colocara delante del astro para impedir que emita su luz; y, sin embargo, cuando miro hacía el cielo, no hay una nube hasta donde llegan mis ojos. En realidad, si enfoco bien la vista, me parece ver una especie de humo negro en esas zonas que se ven más oscuras.

Cuando le comenté al hechicero, y lo vi mirar hacía el Valle, me pareció ver una sombra de terror asomar a sus ojos negros.

Continúo preguntándome qué hago yo aquí, por qué siento que estoy en una época muy anterior a la que pertenezco. Como si hubiera hecho un largo viaje en el tiempo.


Día 6


Está noche, haremos un ritual, Alhazred ha estado todo el día preparando una droga derivada del legendario Loto negro, de misteriosa procedencia. Debo reconocer que escuché muchas veces hablar de esta droga, pero nunca me había atrevido a experimentar con ella; además de que no es fácil conseguirla por ahí. Estoy ansioso, pero al mismo tiempo tengo miedo.

Todavía no tengo claro para qué será la ceremonia.


Día 8


Desperté esta mañana. Estuve un día entero durmiendo. Recuerdo que luego de entrar al círculo de protección que Alhazred dibujó, hice uso de la droga, mientras él me observaba moviendo los labios en una salmodia ininteligible. A partir del momento en que la droga hizo efecto en mí, todos los velos se corrieron. Pude ver el pasado de todas las cosas, las proezas, los personajes; llegué a un punto de mi viaje que ya no pude continuar. La oscuridad y el vacío eran la línea divisoria que no pude cruzar, y a través de la cual vi que miles de ojos fosforescentes me observaban. Presa del terror volví a mi cuerpo y caí vencido por el cansancio.

Supongo que ese viajé duro toda la noche.


Día 10

Horas de la mañana

No logro dormir, tengo terribles pesadillas. Alhazred insiste en que tenga cuidado con las líneas rectas. Me dice que si salgo del refugio, debo caminar en zigzag, como si estuviera evadiendo algo. Se comunica mediante palabras sueltas y señas, ni él entiende mi idioma ni yo el suyo. Tengo miedo, cada vez que el sueño me vence y cierro los ojos los veo; están detrás de mis párpados, al acecho. Estoy ojeroso, también he perdido el apetito. Creo que me estoy volviendo loco. El hechicero me mostró unos pergaminos viejos, me señaló una de las ilustraciones; me horroricé al ver los espectros que veo cuando cierro los ojos.

Lo único que logro entender es la palabra Tindalos, son espectros parecidos a perros; deduzco que querrá decir Perros de Tindalos.


Horas de la noche


¡Dios! Estoy condenado, ellos están detrás de mí. Los vi hoy cuando me acerqué a uno de los ángulos de una tumba vecina. Un humo negro comenzó a surgir de ese punto y, de repente, las fauces descarnadas de un perro parecieron emerger de la pared. Me aparté de inmediato y, al no poder alcanzarme, se sumergió de nuevo en el cemento.... Ahora entiendo el por qué de las modificaciones que Alhzared hizo dentro del lugar donde moraríamos, el primer día que llegamos...

No quiero dormir, tengo miedo de que vengan mientras duermo, o que me atrapen en mis sueños; donde se cuelan con mucha facilidad... Quiero volver a casa...

Dios, ayúdame...


****

Alhazred observa al extranjero correr enloquecido por el Valle de las Tumbas. Una risa gutural le sale del pecho cuando ve al iluso dirigirse en línea recta, al tiempo que varios focos de humo negro van tras él; y crecen, hasta convertirse en espectros de humo con forma de perros; cuyas fauces y garras le dan alcance y despedazan su cuerpo. Los Perros de Tindalos se disputan los jirones, antes de desaparecer con su botín.

Un brillo de maldad centellea en los ojos del hechicero; él siempre le advirtió. Suspira y comienza a recoger sus pertenencias para regresar. Aún está vivo, y es una gran señal. La entidad a la que le pidió más tiempo aceptó la ofrenda.

Un siglo más, sin saberlo, el pobre iluso extranjero le había regalado un siglo más. Aunque continuaría viviendo en las sombras, pero eso era lo de menos.

En agradecimiento, Alhazred envió sus últimas anotaciones a la misma dirección desde donde el iluso se atrevió a contactarlo.


sábado, 15 de febrero de 2014

Dos nuevas Antologías por San Valentín

Comparto con ustedes las portadas de las últimas dos nuevas Antologías de Relatos por San Valentín, en las que participo.

Antología de Autoras Varias, organizado y editado por el Blog Nozomi Sumi.
Participo con mi relato La Tienda de la Adivinación.


http://es.scribd.com/doc/207213697/Antologia-Be-My-Valentine
Clikear en la imagen para leer on line o descargar free.








Antología de Autoras Varias, editado por El Club de las Escritoras.
Participo con mi relato Reencuentro en San Valentín


http://www.4shared.com/office/hR7kTIOPce/Antologa_FULL_COLOR_WEB__1_.html
Clikear en la imagen para descargar en pdf 
Para comprar en papel, color o blanco y negro,: aquí

martes, 11 de febrero de 2014

Nuevos Números ya en la Red...

Ya están disponibles y para disfrutar nuevos números de las Revistas donde he colaborado en esta oportunidad:


Número 13 de Palabras Revista Literaria.








La Revista de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires-Argentina.



http://laguka.blogspot.com.ar/2014/02/carbones-o-piedras-por-patricia-k.html




La Nueva Literatura Fantástica Hispanoamericana.



https://docs.google.com/viewer?url=www.revistanm.com.ar/content/031.pdf

Todos los números en la

Hemeroteca





Revista de lo Breve y lo Fantástico miNatura.



Revista Digital miNatura 132

Dossier: Área 51


Encuentra éste y otros números aquí






Revista Literatta.


http://es.scribd.com/doc/198536508/Literatta-Enero-2014





martes, 28 de enero de 2014

Proyecto Adict@ a la Escritura mes de Enero 2014-Escritura Sorpresa: Los géneros ocultos


Hola!
Les comparto el resultado de lo que escribí para el proyecto elegido en enero en la comunidad Adict@s a la Escritura. El proyecto surgió de elegir entre varias imágenes tras las cuales habían  distintos géneros literarios oculto que se dieron a conocer días después. Elegí esta imagen con la idea de que seguramente escondiera algún género que no tuviera que ver con lo que acostumbro a escribir pero resultó que escondía el Género de terror. De modo que aquí les dejo lo que surgió. Me disculpo si tiene errores o no está bien planteado, tuve una semana bastante difícil y este texto fue lo que escribí luego de estar varios días sin crear nada.
Espero que lo disfruten. Desde ya, gracias por leerme.





La Pintura

Le gustó esa pintura desde que pisó la galería de arte. Adoraba ese tipo de paisaje misterioso, propio de cuentos de hadas, brujas y gnomos. Observaba embelesado esa obra de arte, hasta que por el rabillo del ojo notó que tenía compañía. Giró y se encontró con que habían otras personas que habían reparado en ella, atraídos por el influjo del paisaje.
El nerviosismo comenzó a atenazarle el estómago; si no se apresuraba podía perderla y tenía que ser suya. Como se trataba de una exhibición cuyas obras sólo se podían adquirir mediante subasta debió esperar a que le llegara el turno, dispuesto a ofrecer lo que fuera con tal de ser su poseedor. Por el gesto de desconfianza que atisbó en el rostro de los otros interesados, supo de antemano que debía pelear el precio.
Estaba exultante cuando la colgó en la pared de la amplia sala, decorada al estilo minimalista. Ya no importaba la fortuna que había costado, al fin era suya.
Se paró en medio de la habitación para observarla de lejos, cruzado de brazos, con una sonrisa de oreja a oreja. Fue acercándose con lentitud, los ojos fijos en el camino como si ya estuviera caminando sobre él, imaginando qué habría detrás de aquellos árboles, especulando a dónde llegaría siguiendo los distintos senderos; percatándose de que la humedad de la niebla parecía estar penetrándole las ropas y la piel, al igual que el silencio que se había apoderado del ambiente, acallando todo indicio de vida. Se calzó los lentes que usaba con regularidad, no quería dejar escapar ninguno de los detalles que aparecía sobre la tela, y continuó acercándose conteniendo la ansiedad, el deseo de estirar el brazo y palpar la textura rugosa provocada por el material utilizado para plasmar tal perfección.
De repente, se sintió invadido por la naturaleza toda que se metía por sus narinas a través de los olores penetrantes de la tierra, de la vegetación dormida del otoño y del aire frío que le dio de lleno en el rostro. Se detuvo, cerró los ojos y aspiró hondo. Cuando volvió a mirar, la pintura continuaba colgada de la pared, dispuesta a ser explorada.
Fue al dar un paso cuando notó que pisaba algo, como diminutos guijarros que de algún modo habían llegado al piso de lujoso apartamento. Bajó la vista para corroborar que estaba equivocado, la empleada había estado allí esa mañana, pero sólo vio sus pies, sus zapatos de piel de cocodrilo, última moda, apoyados sobre una superficie de tierra. Quedó petrificado, sin levantar la cabeza sus ojos se movieron con lentitud a un lado y otro, vio que el camino salpicado de hojas de otoño se extendía más allá del pequeño espacio a donde llegaba su vista.
No tuvo tiempo de inspeccionar nada más. A lo lejos oyó gritos, ladridos de perros salvajes y relinchos de caballos que se acercaban con rapidez. Su cara se desfiguró, eso no podía estar pasando. Sus esfínteres se aflojaron cuando vio aparecer ante él a varias figuras de rostros cadavéricos, ataviadas con armaduras oscuras y montando en corceles tan negros como la noche; asistidos por perros cuyos ojos estaban inyectados en sangre, y provistos de enormes colmillos y babeantes mandíbulas.
Todos se detuvieron sorprendidos cuando lo vieron en medio del sendero. Alguien como él, vestido de esa forma tan extraña los desconcertó por unos segundos; se hizo el silencio hasta que el que iba al mando levantó la lanza, cuya punta estaba adornada con una cabeza humana, y lanzó un rugido al que se sumaron los gritos, los relinchos y los ladridos salvajes. Era su sentencia de muerte.
Pensó que al girarse se encontraría otra vez con la sala de su apartamento, pero sólo logró verla a través de una especie de ventana que flotaba en el aire y que se empequeñecía a cada instante. Corrió en su dirección, en un intento desesperado por traspasarla pero esta se alejaba cada vez más. En tanto sus perseguidores se agigantaban, y las espadas, las mazas de cadena y las hachas se acercaban peligrosamente a su cabeza.

En la sala vacía la pintura se tiñó de sangre; antes de que comenzara a escurrir fuera del marco la tela la absorbió con rapidez. Y allí estaba otra vez: el mismo paisaje que subyugó al último comprador desaparecido en circunstancias misteriosas...igual que los otros.


"La vida se ríe de las previsiones y pone palabras donde imaginábamos silencios y súbitos regresos cuando pensábamos que no volveríamos a encontrarnos."


José Saramago