Transcurría aburrida la tarde en la tienda, hasta que atrajo su atención ése hombre que leía el periódico sentado en la galería.
Lentamente sus ojos lo recorrieron; primero el pecho, cuya camisa entreabierta dejaba al descubierto algo de vello oscuro y rizado, luego las manos varoniles y bien cuidadas.
Cuando imaginó esas manos recorriéndole el cuerpo, una oleada de calor y humedad ya estaba haciendo ebullición entre sus piernas.
Noviembre 2010
Muy sensual como escribe sabe una cosa si cierra los ojos se ve eso con tus palabras sigue ese hilo no es facil ser sensual .
ResponderEliminarCelebro tu gran manifestación hormonal al escribir ésto.
ResponderEliminarVeo que pones el destino del mundo en CONTINUARÁ.
se terminó en esos tres parrafos??? quiero maas!
ResponderEliminarte paso el blog que estoy empezando a escribir, tiene cosas de estas, entre otras. aunque las mías fueron casi todas reales.
http://deamoryotrasbarbaridades.blogspot.com/2010/11/manoseos-en-la-noche.html
un beso grande
Hola Diego, bienvenido, gracias por visitarme.
ResponderEliminarMe alegra mucho que te guste el micro, gracias!!
Un saludo!!
Bienvenido tú también Carlos, es una alegría recibirte. Gracias por el comentario!!
ResponderEliminarEstoy pensando si lo continúo...
Un saludo!!
Hola De amor..., bienvenido/a!!
ResponderEliminarMe alegro que el micro te haya dejado con ganas de más, creo que esa era la idea. Me pasaré por tu sitio a visitarte.
Gracias por comentarme!
Un saludo!!